Después de haber pasado por un movido –en todos los
sentidos- 2012, los mandagüevenses bien portados, tenemos esperanzas que el
2013 sea un año mucho mejor.
- Que el año político que se avecina no afecte al país que todos queremos.
- Que el gobierno se amarre los pantalones, o las enaguas e imponga orden y liderazgo en la recta final de su mandato.
- Que los partidos políticos pongan el güevo y se dejen de palanganeos.
- Que los curas dejen de andar metiéndose sus narices más de la cuenta en las cosas terrenales.
- Que los sacrosantos magistrados se bajen alguna vez del pedestal y entiendan los mensajes del pueblo.
- Que la sele se ponga las pilas o si no, nuevamente la pifiamos.
- Aunque no se acaba aquí la lista, el deseo principal es que los mandagüevenses continuemos siendo los más felices del mundo.



